El peróxido de hidrógeno, llamado comúnmente “agua oxigenada”, es para la mayoría de la gente ese líquido burbujeante y de olor penetrante que en la infancia les aplicaban sus padres sobre alguna herida o corte. Se trata del más simple de los peróxidos y su composición química es H₂O₂, y actúa como un agente blanqueador, antibacterial y antiséptico. Aunque no lo creas, hay mucho que puedes hacer con esa botella que tienes olvidada en casa.

En la actualidad existe un intenso debate sobre los hábitos alimentarios y su influencia en aspectos como la salud, la preservación del medio ambiente (biodiversidad, emisiones de gases de efecto invernadero, calentamiento global) o el bienestar animal.

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