El expresidente sale de su retiro político para respaldar a Sheinbaum ante las amenazas a la soberanía de México y para advertir de que EE UU quiere debilitar a Morena
El expresidente Andrés Manuel López Obrador ha reaparecido en la escena pública este miércoles, con una carta en la que hace una dura crítica a las presiones del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, sobre México con el discurso del combate al “narcoterrorismo” y la migración ilegal.
López Obrador, que se retiró de la política tras dejar la presidencia, en 2024, ha dado su respaldo total a la mandataria, Claudia Sheinbaum, frente al injerencismo de Washington y su intento, según ha dicho, de debilitar a Morena, el partido y movimiento político fundado por él y continuado por la presidenta. El gesto de López Obrador llega apenas unos días después de que Sheinbaum, precisamente, hizo su reclamo más elevado ante las presiones de Trump y las amenazas a la soberanía.
El expresidente ha compartido un extrañamiento sobre la actitud del republicano, distinta, ha dicho, a la que tenía en su primer mandato (2016-2020), en que ambos políticos coincidieron en el Ejecutivo de sus países. “¿Por qué cambió tanto el presidente Trump?”, se pregunta el mandatario en el comunicado que ha publicado en su perfil de X, largamente inactivo.
A finales del año pasado, López Obrador declaró que solo saldría de su autoimpuesto retiro si se cumplían ciertos supuestos, uno de ellos, las amenazas a la soberanía de México. El exmandatario ha decidido reaparecer en un momento de enormes tensiones bilaterales por el tema de la seguridad y el combate a los carteles.
La Administración de Trump ha lanzado graves acusaciones de presuntos nexos con el narco en contra de gobernadores de Morena aupados por López Obrador, así como en contra de excolaboradores de su mayor confianza.
El caso más explosivo es el que implica al mandatario de Sinaloa, Rubén Rocha, y varios integrantes de su Gabinete de colaborar con el cartel de Joaquín El Chapo Guzmán. Este miércoles, Los Angeles Times publicó que EE UU había revocado los visados de los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal, y de Sonora, Alfonso Durazo, siguiendo la misma fórmula que en el caso de Rocha: primero se le retiró la visa, luego vino la acusación de la Fiscalía estadounidense. El caso de Durazo es aún más grave, porque fue secretario de Seguridad Pública de López Obrador en los primeros años de su sexenio. Tanto Durazo como Villarreal han negado las acusaciones.






