‘¡Asesino!’ Activistas reclaman a Cuauhtémoc Blanco cuando se dirigía al México-Inglaterra

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El exfutbolista y exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco fue increpado por activistas cuando se dirigía al Estadio Banorte al partido México-Inglaterra.

El exgobernador de Morelos y actual diputado federal, Cuauhtémoc Blanco, vivió una jornada de alta tensión tras ser interceptado por un grupo de activistas mientras se trasladaba este domingo 5 de julio rumbo al Estadio Banorte al partido México-Inglaterra.

La camioneta en la que viajaba el exfutbolista fue intervenido con pintas y rodeado por manifestantes que, a grito de “asesino”, “violador” y “narco”, le exigieron cuentas claras sobre las graves acusaciones y cabos sueltos que dejó durante su gestión en el estado de Morelos.

La confrontación callejera coincide con la publicación de las más recientes mediciones de consultoras como México Elige las cuales ubican a Blanco Bravo como el político con mayor índice de rechazo social y desaprobación popular en todo el territorio mexicano, un descontento alimentado por un historial de escándalos judiciales y pactos criminales que continúan vigentes en la memoria colectiva.

Activistas reclaman a Blanco por el caso de Samir Flores Soberanes

El reclamo principal de los activistas estuvo centrado en la exigencia de justicia por el asesinato de Samir Flores Soberanes, el comunicador indígena y defensor de la tierra acribillado el 20 de febrero de 2019 frente a su casa en la comunidad de Amilcingo, municipio de Temoac.

Samir era uno de los principales opositores al Proyecto Integral Morelos (PIM) y a la operación de la termoeléctrica de Huexca.

Días antes de su ejecución, confrontó directamente al gobierno federal en un mitin, abriendo una herida política profunda.

Durante el mandato de Cuauhtémoc Blanco, la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE) manejó el caso con un letargo institucional severo que colectivos sociales interpretaron como una clara protección política para evitar llegar a los autores intelectuales del crimen, un cabo suelto que la ciudadanía le sigue facturando al hoy legislador.