Desde el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio arranque a la Jornada Nacional de Reforestación, y decretó que se replique cada año, en el segundo domingo de agosto. Y al recordar que este domingo también es el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, propuso cambiarle el nombre al Paso de Cortés, que atraviesa entre los dos volcanes, y nombrarlo ahora “Paso de los Pueblos Indígenas”.
Acompañada del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, así como de las y los secretarios de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), de Bienestar, de la Defensa Nacional y de Marina, la mandataria sembró un pino y un oyamel.
Mientras que todas y todos los gobernadores y gobernadoras del país, así como la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, se enlazaron con una transmisión simultánea en cada estado para también iniciar con la jornada de reforestación, con la meta a nivel nacional de sembrar 6.6 millones de árboles para este día.
Al recordar que en el programa Sembrando Vida, que inició con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, ya participan 400 mil sembradores, agregó que en ocho años han reforzado con más de mil 500 millones de árboles frutales y maderables..
Expuso que las zonas más conservadas del territorio nacional son las zonas que ocupan las comunidades, los pueblos, los territorios de los pueblos indígenas.
“Es ahí en donde se mostró históricamente por cientos de años, por miles de años, la conservación de la naturaleza. Se reconoció que no podía ver desarrollo, le llamamos hoy, sin el cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales. Sembrando vida tiene esa visión; reconocer a los pueblos indígenas, ahí donde se ha conservado el territorio y donde distintos esquemas han evitado o han propagado incendios o deforestación ahí mismo dar sustento a las comunidades para seguir conservando el territorio”, añadió.






