Berlín. Los ministros de Finanzas de Alemania y Francia dijeron este lunes que las potencias europeas no se dejarían chantajear y que habría una respuesta clara y unida a las amenazas de una escalada de aranceles por las pretensiones estadunidenses sobre Groenlandia.
El presidente Donald Trump prometió el sábado implementar una ola de aranceles crecientes sobre las importaciones de aliados europeos hasta que Estados Unidos pueda comprar Groenlandia, intensificando una disputa sobre el futuro de la vasta isla ártica de Dinamarca.
"Alemania y Francia estamos de acuerdo: no nos dejaremos chantajear", dijo el ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil, en su ministerio, donde recibió a su homólogo francés.
"El chantaje entre aliados de 250 años, el chantaje entre amigos, es obviamente inaceptable", dijo en el mismo acto el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure.
Instrumento contra la coacción sobre la mesa
Los líderes de la Unión Europea (UE) tienen previsto debatir distintas opciones en una cumbre de emergencia que se celebrará el jueves en Bruselas. Una de las opciones es un paquete de aranceles sobre 93 mil millones de euros (107 mil 700 millones de dólares) de importaciones estadunidenses que podría entrar en vigor automáticamente el 6 de febrero tras una suspensión de seis meses.
"Los europeos debemos dejarlo claro: se ha llegado al límite", dijo Klingbeil. "Nuestra mano está tendida, pero no estamos dispuestos a que nos chantajeen".
La otra opción es el hasta ahora nunca utilizado "Instrumento Anticoerción" (IAC, por sus siglas en inglés), que podría limitar el acceso a licitaciones públicas, inversiones o actividad bancaria o restringir el comercio de servicios, en los que Estados Unidos tiene superávit con el bloque, incluidos los digitales.
Lescure dijo que, aunque el instrumento de anticoerción de la UE es ante todo disuasorio, debe considerarse en las circunstancias actuales.
"Francia quiere que examinemos esta posibilidad, esperando, por supuesto, que prevalezca la disuasión", dijo Lescure. Añadió que esperaba que la relación transatlántica volviera a ser "amistosa y basada en la negociación, en lugar de una relación basada en amenazas y chantajes".
Klingbeil dijo que no estaba interesado en una escalada, ya que iría en detrimento de las economías de ambos lados del Atlántico.
Europa “no es débil”
El homólogo estadunidense de Klingbeil y Lescure, Scott Bessent, afirmó el domingo que la "debilidad" europea hacía necesario el control estadunidense de Groenlandia para la estabilidad mundial.
Lescure afirmó que Europa necesitaba adoptar reformas para impulsar su ventaja tecnológica y su productividad con el fin de demostrar que Europa era fuerte y no débil.
"Nuestro objetivo en los próximos días, semanas, trimestres y años es convencer educada pero firmemente a Scott Bessent de que está equivocado", dijo Lescure.






