La conductora señalada por presuntamente arrollar y arrastrar a un repartidor motociclista, hasta provocarle la muerte en calles de Iztapalapa, Ciudad de México (CDMX), podría enfrentar un proceso por homicidio doloso, de acuerdo con el análisis del abogado penalista Gabriel Regino, quien explicó que el caso va más allá de un accidente de tránsito. Durante una entrevista, el especialista expresó su solidaridad con la familia de la víctima, un hombre de 52 años, y subrayó que existen elementos clave que podrían acreditar que hubo intención en la privación de la vida.VIDEO
Regino señaló que la forma en la que ocurrió el hecho es determinante para la investigación. “No es lo mismo un impacto accidental que derivó en una imprudencia, a embestir deliberadamente a una persona”, afirmó, al referirse a versiones que indican que el motociclista descendió de su unidad tras un incidente previo y fue atropellado de manera directa. Añadió que testimonios y videos donde se observa que la conductora continuó avanzando mientras otros automovilistas le alertaban con el claxon podrían agravar su situación jurídica.
El abogado explicó que, de confirmarse la intención, el caso podría tipificarse como homicidio doloso, cuya penalidad “podría alcanzar hasta los 40 años de prisión”, ya que el vehículo habría sido utilizado como instrumento para cometer el delito. En contraste, detalló que si la conductora se hubiera detenido, auxiliado a la víctima y dado aviso a las autoridades, el delito podría haberse clasificado como homicidio culposo. “Las diferencias son abismales entre un homicidio imprudencial y uno intencional”, puntualizó.
Finalmente, Gabriel Regino destacó que huir del lugar elimina cualquier atenuante legal y agrava la responsabilidad penal, por lo que llamó a los conductores a actuar conforme a la ley ante cualquier siniestro vial. “Si nos sentimos en riesgo, no es embestir a las personas… y pedir auxilio”, indicó, al tiempo que aseguró, que el marco legal vigente en la CDMX es suficiente para sancionar este tipo de hechos, sin necesidad de reformas adicionales.






